ModESPar aporta evidencia nacional para orientar las políticas de formación y desarrollo profesional docente en Paraguay
Una investigación sobre 298 docentes universitarios plantea desafíos para la transformación de la educación superior y destaca el valor de generar conocimiento propio para la toma de decisiones públicas.
Asunción, 28 de octubre de 2026. En el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) se presentó el artículo científico “Competencias clave del docente universitario en el Paraguay”, elaborado por Norma Edith López Rolandi, coordinadora ejecutiva del Proyecto Modernización de la Educación Superior del Paraguay (ModESPar), y publicado en la Revista Paraguaya de Educación, Vol. 15, N.º 2.
La investigación constituye un aporte al conocimiento de la educación superior paraguaya, al recoger y analizar las percepciones de 298 docentes sobre las competencias que consideran relevantes para el ejercicio de la docencia universitaria. Sus resultados ofrecen elementos para comprender las prioridades del desarrollo profesional docente y abrir una discusión fundamentada sobre las políticas, los programas y las condiciones institucionales necesarias para fortalecer la calidad de la enseñanza.
¿Qué nos enseña la investigación?
Uno de los principales hallazgos es que las competencias pedagógicas, tecnológicas y transversales reciben valoraciones elevadas, con medias de 4,70, 4,69 y 4,56 sobre 5, respectivamente. La proximidad entre estos resultados sugiere que el perfil del docente universitario requiere una combinación integrada de capacidades, antes que el predominio aislado de una dimensión.
El conocimiento disciplinar sigue siendo indispensable, pero no resulta suficiente por sí solo. La docencia universitaria también exige diseñar experiencias de aprendizaje, formular resultados esperados, seleccionar metodologías pertinentes, evaluar los aprendizajes e incorporar tecnologías con una finalidad pedagógica clara.
Entre las competencias específicas, el enfoque práctico para conectar el aprendizaje con la realidad obtuvo la valoración más alta, con una media de 4,82 sobre 5, seguido del dominio de la especialidad, con 4,78. Este resultado pone de relieve la importancia de vincular el conocimiento académico con problemas, experiencias y situaciones concretas que permitan a los estudiantes comprender, aplicar y transferir lo aprendido.
La investigación también evidencia la relevancia de las competencias tecnológicas y transversales, que comprenden, entre otros aspectos, la integración pedagógica de herramientas digitales, el trabajo colaborativo, la actualización profesional continua y la participación en procesos de mejora institucional.
Otro aprendizaje importante es que la profesionalización docente no puede depender exclusivamente del esfuerzo individual. Requiere condiciones institucionales que faciliten la formación continua, el acompañamiento, el intercambio entre colegas y el reconocimiento del desarrollo profesional como parte de la calidad académica.
Estos resultados deben interpretarse atendiendo al alcance metodológico del estudio: la muestra fue seleccionada por conveniencia y los datos expresan percepciones declaradas. Por tanto, constituyen evidencia exploratoria relevante para orientar decisiones y nuevas investigaciones, pero no permiten afirmar que las valoraciones representan a la totalidad del profesorado universitario del país ni que las competencias observadas se traduzcan automáticamente en mejores resultados de aprendizaje.
De los hallazgos a las políticas públicas
La investigación ofrece una base para reflexionar sobre cómo traducir las prioridades identificadas en orientaciones de política pública y estrategias institucionales sostenibles. El desafío consiste en pasar del reconocimiento de las competencias necesarias a la creación de mecanismos para desarrollarlas, acompañarlas y evaluar sus resultados.
A partir de los hallazgos, se plantean cinco líneas de recomendación:
Incorporar el desarrollo profesional docente como componente estratégico de la calidad de la educación superior. Las políticas deben promover trayectos de formación continua articulados con los perfiles de egreso, los resultados de aprendizaje de las carreras y los procesos de modernización curricular.
Fortalecer las competencias pedagógicas y la evaluación de los aprendizajes. La formación docente debe priorizar el diseño de experiencias formativas, las metodologías activas, la evaluación con sentido formativo y la vinculación entre los conocimientos disciplinares y los desafíos de la realidad.
Promover la integración pedagógica de las tecnologías y la inteligencia artificial. No se trata únicamente de ampliar el acceso a herramientas digitales, sino de desarrollar capacidades para seleccionarlas, utilizarlas de manera pertinente y evaluar su contribución al aprendizaje, considerando las particularidades de cada disciplina.
Generar condiciones institucionales para el aprendizaje entre pares y la mejora continua. Las comunidades de práctica, el acompañamiento docente y los espacios de intercambio académico pueden contribuir a que la actualización profesional se convierta en una responsabilidad compartida entre docentes e instituciones.
Consolidar sistemas de información y evaluación para orientar las decisiones. Es necesario complementar los estudios de percepción con nuevas investigaciones, muestras más diversas y evidencias sobre las prácticas docentes, las oportunidades de formación y los resultados educativos. Esto permitirá ajustar las intervenciones y establecer prioridades a partir de las necesidades identificadas.
Estas recomendaciones constituyen líneas de acción derivadas de la investigación, no políticas cuya implementación haya sido evaluada por el estudio. Su adopción requiere diálogo interinstitucional, análisis de viabilidad y articulación con los marcos normativos y las prioridades nacionales de educación superior.
ModESPar: modernizar también significa producir conocimiento
El Proyecto Modernización de la Educación Superior del Paraguay (ModESPar) busca contribuir al fortalecimiento y la modernización del sistema de educación superior. En ese proceso, su valor añadido no reside únicamente en impulsar actividades, herramientas o procesos de mejora, sino también en generar conocimiento nuevo sobre la realidad nacional, capaz de enriquecer el debate académico y aportar evidencia para la toma de decisiones.
La investigación sobre las competencias del docente universitario ejemplifica esta contribución: produce información sistematizada a partir de las percepciones de docentes que ejercen en instituciones de educación superior vinculadas con las actividades del proyecto y la pone en diálogo con los desafíos de la transformación curricular, el desarrollo profesional y el aseguramiento de la calidad.
La generación de conocimiento propio permite incorporar la experiencia del sistema paraguayo a una conversación que con frecuencia se apoya en marcos y referencias internacionales. No se trata de sustituir esos referentes, sino de complementarlos con evidencia contextualizada que ayude a reconocer prioridades, formular preguntas pertinentes y diseñar respuestas ajustadas a las condiciones del país.
Este aporte adquiere especial relevancia cuando los resultados de investigación se convierten en insumos para el diálogo entre instituciones, la formulación de iniciativas de formación docente y la identificación de nuevas líneas de investigación. De esta manera, el conocimiento producido puede contribuir a fortalecer las capacidades del sistema para analizar sus propios desafíos y mejorar sus respuestas.
El impacto de esta contribución debe entenderse como una oportunidad de incidencia y aprendizaje institucional. La publicación de resultados representa un paso importante, pero su efecto sobre las políticas públicas y las prácticas académicas dependerá de su apropiación por los actores del sistema, de las decisiones que se adopten y del seguimiento de las acciones que se implementen.
Una agenda de mejora basada en evidencia
La presentación del artículo en el Ministerio de Educación y Ciencias reafirma la importancia de vincular la investigación con los procesos de reflexión y mejora de la educación superior paraguaya.
El estudio propone una agenda que articula tres dimensiones: fortalecer las competencias docentes, crear condiciones institucionales para el desarrollo profesional continuo y ampliar la investigación sobre las prácticas y necesidades del profesorado.
Su principal aporte es ofrecer una base empírica nacional para avanzar desde las percepciones sobre las competencias necesarias hacia decisiones que puedan formularse, implementarse y evaluarse de manera progresiva.
En ese sentido, la experiencia de ModESPar destaca una dimensión esencial de la modernización educativa: un sistema de educación superior más sólido no solo necesita desarrollar nuevas capacidades, sino también producir, sistematizar y utilizar conocimiento propio para orientar su transformación.
Contacto para mayor información
Norma Edith López Rolandi
Coordinadora ejecutiva del Proyecto Modernización de la Educación Superior del Paraguay (ModESPar).
Correo electrónico: proyectomodespar@ucsa.edu.py
Teléfono: +595 981 628287
Proyecto ModESPar | Modernización de la Educación Superior del Paraguay

